Viajar en tren para conocer nuevas culturas y formas de vida y compartir esta experiencia en grupo con otras personas jóvenes puede convertirse en una oportunidad única de aprendizaje. Pero, ¿qué ocurre cuando además utilizamos el deporte como herramienta para conectar a las personas a través de un Interrail? 🚂
Con esta idea nació nuestro proyecto Redes En Movimiento, un Interrail bajo el marco de Discover EU Inclusion centrado en el deporte. Una experiencia de 12 días en la que nuestro grupo de participantes recorrió diferentes ciudades europeas, descubriendo nuevos lugares y, al mismo tiempo, reflexionando sobre el papel que el deporte puede desempeñar en nuestras vidas y en nuestra sociedad.
Redes en Movimiento: aprender a través del deporte

Este Interrail nace bajo un proyecto que nació de los grupos de trabajo que realizamos con nuestras jóvenes a través del canal ErasmusLab. Este grupo estaba muy motivado con el propósito de utilizar el viaje y el deporte como herramientas de aprendizaje y participación.

Durante los 12 días de experiencia, el grupo de participantes tuvo la oportunidad de salir de su entorno habitual, enfrentarse a nuevos retos y convivir con personas con diferentes experiencias, culturas y formas de entender el deporte.
El objetivo no era practicar actividad física en sí todo el tiempo. El proyecto buscaba también poner en valor los valores asociados al deporte, como el trabajo en equipo, la cooperación, el respeto, la inclusión, la comunicación y la superación personal, así como conocer la importancia del deporte en cada país.
Viajar en grupo implica aprender a organizarse, tomar decisiones, resolver imprevistos y adaptarse a situaciones nuevas. El propio recorrido se convirtió así en un espacio de aprendizaje no formal en el que cada día ofrecía una nueva oportunidad para aprender.
12 días, diferentes destinos y muchas experiencias
Durante la duración del viaje, el grupo se desplazó en tren por diferentes destinos europeos, convirtiendo cada trayecto en una parte más de la experiencia.














Más allá de los lugares visitados, uno de los aspectos más importantes del Interrail fue todo lo que sucedió durante el camino: las conversaciones entre participantes, las actividades compartidas, los momentos de ocio, los retos que surgieron y las experiencias que fueron construyendo como grupo.



El viaje permitió descubrir que el deporte puede estar presente en muchos contextos diferentes. Desde la práctica de actividades físicas hasta la observación de acontecimientos deportivos, pasando por el conocimiento de espacios, iniciativas y formas diferentes de vivir el deporte en otros países.
El viaje contado por sus protagonistas
Uno de los resultados más interesantes del proyecto fue la creación de un vídeo elaborado por el propio grupo de participantes durante el viaje.
El grupo fue grabando vídeos sobre el deporte en las ciudades que visitábamos. El resultado es una forma de mostrar el proyecto desde la perspectiva de quienes lo vivieron.
La creación del vídeo permitió que los participantes asumieran un papel activo en la documentación y comunicación del proyecto. De esta manera, el vídeo se convirtió en otro espacio de aprendizaje y participación, en el que se combinaron creatividad, comunicación y trabajo en equipo.
Mucho más que un viaje
Después de estos 12 días de Interrail, el proyecto deja como resultado mucho más que una colección de fotografías o kilómetros recorridos.
Quedan nuevas experiencias, aprendizajes, amistades y una visión más amplia sobre otras culturas y formas de entender el deporte. Y, sobre todo, queda la experiencia compartida de un grupo de jóvenes que convirtió un viaje en una oportunidad para aprender, participar y crear juntos.
El vídeo realizado durante el recorrido permite conservar una parte de todo lo vivido y compartirla con otras personas. Es, en definitiva, una manera de hacer que el viaje continúe incluso después de haber llegado a destino.

Publicamos este contenido dentro de la Semana Europea del Deporte y bajo su lema #BeActive
