Del 25 de junio al 2 de julio, un grupo de jóvenes del Plan Comunitario de Carabanchel Alto participó en el intercambio juvenil «Against Hate Speech», celebrado en Ioannina (Grecia). En total 22 jóvenes de España, Grecia y Rumanía, junto a sus respectivos equipos de apoyo, con el objetivo de reflexionar sobre los discursos de odio, comprender sus causas y consecuencias y desarrollar herramientas para prevenirlos y combatirlos.
El intercambio fue organizado en colaboración con Youth Center of Epirus (Grecia), Plan Comunitario de Carabanchel Alto (España) y Liceul Teoretic Avram Iancu (Rumanía). A lo largo de siete días, las personas participantes convivieron en un entorno intercultural donde el diálogo, la participación y la educación no formal fueron los pilares del aprendizaje donde trabajaron conjuntamente para comprender el fenómeno de los discursos de odio, analizar su impacto en la sociedad y desarrollar herramientas para hacerles frente mediante la educación no formal.
Aprender desde la participación
La primera jornada estuvo dedicada a que el grupo se conociera y comenzara a crear un clima de confianza. A través de dinámicas de presentación y actividades de team building, los y las participantes rompieron el hielo, crear vínculos, compartieron sus expectativas y comenzaron a construir un grupo cohesionado que facilitaría el trabajo durante toda la semana, así como establecer las bases para el trabajo colaborativo.



El segundo día sirvió para introducir la temática del proyecto. Mediante juegos, debates y dinámicas participativas, el grupo exploró qué son los discursos de odio, cómo se manifiestan y qué impacto tienen tanto en las personas como en la sociedad. Además, comenzaron a construir de manera conjunta un glosario en el que, a lo largo del intercambio, fueron incorporando nuevos conceptos relacionados con la temática.



La tercera jornada permitió profundizar en el análisis de los discursos de odio utilizando herramientas como el iceberg del odio y la pirámide del odio. Estas actividades ayudaron a comprender que las manifestaciones más visibles de la discriminación suelen estar sustentadas por prejuicios, estereotipos y actitudes normalizadas que, si no se cuestionan, pueden derivar en situaciones de exclusión o violencia. Los debates generados permitieron al grupo desarrollar una mirada crítica sobre estas realidades y reflexionar acerca del papel que cada persona puede desempeñar para prevenirlas.



Conocer el contexto para comprender la realidad
El cuarto día estuvo dedicado a descubrir la ciudad de Ioannina y su emblemática isla, un espacio de gran valor histórico y cultural. La excursión permitió conocer mejor el entorno local y compartir un día de convivencia entre las personas participantes, fortaleciendo los vínculos creados durante el intercambio. Tuvimos la oportunidad de tener la dinamización de ENS Ioannina.

En este día también pudimos disfrutar de una jornada intercultural con música, juegos y comida de cada uno de nuestros países.

Tras esta jornada, el proyecto dio un paso más hacia el aprendizaje práctico. El quinto día, los grupos realizaron entrevistas a comerciantes migrantes de Ioannina para conocer de primera mano sus experiencias de integración, los desafíos a los que se enfrentan y las situaciones de discriminación que pueden vivir en su día a día. Estas conversaciones permitieron acercar la realidad del proyecto a historias personales y poner rostro a muchos de los conceptos trabajados durante las sesiones anteriores.
Los comercios que participaron fueron:

- Hakuna Matata
- Triportes
- Kamera Market
- Wontanara Amukanama
A partir del material recopilado, los grupos grabaron y editaron diferentes vídeos que posteriormente se integraron en un documental elaborado por las propias personas participantes.
Crear mensajes para transformar
La sexta jornada estuvo centrada en la comunicación como herramienta de cambio social. Después de analizar diferentes estrategias de sensibilización, los equipos diseñaron campañas digitales dirigidas especialmente a la población joven, utilizando mensajes positivos y creativos para promover el respeto, la inclusión y la diversidad, así como para hacer frente a los discursos de odio presentes en redes sociales y otros espacios digitales.



El último día estuvo dedicado a compartir los resultados del trabajo realizado durante la semana. Se visualizaron los vídeos y campañas creadas, se llevó a cabo una evaluación conjunta del intercambio y se abrió un espacio de reflexión sobre todo lo aprendido. Finalmente, las personas participantes recibieron el certificado Youthpass, que reconoce las competencias adquiridas a través de experiencias de aprendizaje en el marco de la educación no formal.

Aprender cada día sobre los discursos de odio
Uno de los elementos más enriquecedores del proyecto fue el espacio de reflexión diaria. Al finalizar cada jornada, cada participante completaba un diario de aprendizaje donde recogía las actividades realizadas, los conocimientos adquiridos, las emociones vividas y las ideas que más le habían llamado la atención. Este proceso permitió tomar conciencia de la evolución personal y consolidar los aprendizajes obtenidos durante el intercambio.
Del mismo modo, el glosario colaborativo fue creciendo día tras día, convirtiéndose en una herramienta útil para comprender conceptos como discriminación, estereotipo, prejuicio, inclusión o discurso de odio, entre muchos otros.
Una experiencia que va más allá del intercambio
«Against Hate Speech» ha sido mucho más que un intercambio juvenil. Ha supuesto una oportunidad para que jóvenes de tres países diferentes compartieran experiencias, cuestionaran ideas preconcebidas y desarrollaran competencias para convertirse en agentes de cambio en sus comunidades.
Gracias a la metodología de la educación no formal, basada en la participación activa, el aprendizaje entre iguales y la reflexión crítica, las personas participantes no solo ampliaron sus conocimientos sobre los discursos de odio, sino que también fortalecieron habilidades como el trabajo en equipo, la comunicación intercultural, la empatía, el pensamiento crítico y la ciudadanía activa.
Desde el Plan Comunitario de Carabanchel Alto seguimos apostando por este tipo de proyectos internacionales que ofrecen a la juventud espacios de aprendizaje, convivencia e intercambio cultural, demostrando que el diálogo, el respeto y la participación son herramientas fundamentales para construir una sociedad más inclusiva y libre de discursos de odio.
